El libro de un hombre solo.

"...desde el momento en que las personas pierden su propia voz, se convierten en muñecos de trapo que no pueden escapar de la gran mano que los manipula."

viernes, 2 de diciembre de 2011

El CELAC un trasnocho y una oportunidad




Entre el 2 y el 4 de diciembre se estará realizando en Caracas la primera reunión del CELAC. Esta reunión calificada por el gobierno como una CUMBRE, espera recibir a más de treinta mandatarios de la región. Los objetivos que se traza cada país de cara a este encuentro son variados, cada uno desde su particular visión regional y, por su puesto, determinado por su esfera de intereses y preocupaciones reales y cercanas. Bolivia, por ejemplo, espera que ese foro sea un espacio en que pueda reactivar y tal vez solucionar su problema de salida al mar. Un problema que ya tiene 130 años y que por los pasos erráticos que está dando, su solución tardará mucho más en llegar. Encerrarse en una comunidad que no acepta –por principios- a EE.UU., y a Canadá, es un paso poco acertado, pero ¿qué se le puede pedir a Evo Morales, si ha utilizado el caso de la salida al mar para su país, sólo como un tema electorero?, nada.

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, planteó que: "…la aspiración de Ecuador es seguir desarrollando la Celac como un foro para resolución de conflictos regionales, que reemplace a la Organización de Estados Americanos (OEA)". El Continente tiene suficientes mecanismo de resolución de conflictos bilaterales y multilaterales, que no necesariamente están bajo la sombra “horrorosa” de EE.UU. ¿Por qué estos mandatarios que critican tanto a la OEA, simplemente no se retiran de ella por considerarla inoperante?, ¿cómo mantienen ese estúpido argumento de que estarían, mal que bien, abandonando un espacio para la denuncia?, ¿es útil o no es útil?

Los países ALBA tienen una muy particular manera de ver y participar en el Continente, comenzando por ser excluyentes. Ante la posibilidad de que EE.UU., con su influjo logre desviar las propuestas de acuerdos que presentarán en la cita caraqueña, prefieren vender el mueble y no invitarlos. Estos revolucionarios, alzados en sus fronteras, son incapaces de enfrentar al enemigo cara a cara y con argumentos, propiciar cambios, que allí si, serían aceptados por un buen porcentaje de los países invitados. Pienso en “un buen número”, porque dificulto que surja un verdadero consenso en base a lo que pueda ser la propuesta final a ser firmada.

Los intereses de Cuba están en la base de toda esta Cumbre-Abismo. Tanto pelear por años para que se revirtiera la expulsión de la OEA, expulsión, por cierto, lograda gracias a la participación activa de la Venezuela de Rómulo Betancourt. Para que una vez que se le aceptó su reincorporación, cumpliendo ciertos pasos de carácter formal, nada difíciles de cumplir para un gobierno del siglo XXI, simplemente empezaran a moquear diciendo que el imperio los engaño una vez más. Bueno, Chávez que si está arrodillo a todas las formas de imperialismo, incluso el cubano, les creó con dinero venezolano un organismo, clon de la OEA*, para que se pudiera sentar traqnuilita, sin realizar elecciones universales, libres, secretas y democráticas en la isla. Una contradicción se presenta aquí: los jerarcas cubanos se lo agradecen a Chávez, pero el pueblo cubano de seguro que no.

Brasil se sentará con quien sea, su alta meta como país desarrollado y deseoso de serlo más, no le permite ningunear a los países del área, pero así como viene con su séquito empresarial al país lo seguirá haciendo en el resto del planeta, sin siquiera ruborizarse.

La verdad, la lamentable verdad, es que la mayoría de los países del área Caribe, Bolivia y Argentina (ya Colombia vino y se llevó su parte) vienen detrás de la chequera petrolera venezolana, que les será entregada una vez firmen sus Tratados en esta Cumbre, que definitivamente dejará al país más en el Abismo, que una vez denunció la Gran Boca.


*El chavismo tiene la peculiar manía de que si no logra dominar un organismo, crea cascarones vacíos, impulsados no por la necesidad de encuentro de interesados, sino por el deseo de que se les escuche hasta el infinito y se les aplauda hasta el cansacio, porque al final, las cuentas las paga el bolsillo roto venezolano.

jueves, 13 de octubre de 2011



Junot Díaz, La Maravillosa vida breve de Óscar Wao, Barcelona-España, Mondadori, 2008, pp. 309.


Esta novela había reposado en la biblioteca el sueño de los justos. La compré en una feria del libro de Chacao, en 2009. Cada vez que le echaba un ojo, me apartaba de ella, recordando la frase de Marietta cuando decidí comprarla: “te vas a divertir muchos con ella.” Y es cierto, la diversión está implícita en su primera parte, digamos en las primeras 150 páginas. Pero luego toma la iniciativa la realidad implícita en esta ficción. En honor a la verdad, no logré distinguir la realidad de la ficción. Para mi todo fue verdad, toda su propuesta es, si no biográfica, una buena reconstrucción de los padecimientos del pueblo dominicano y más allá, de los países latinoamericanos. La propuesta de La Maravillosa vida breve de Óscar Wao, tiene sus marcas inevitables de Latinoamérica. La forma en que se acerca a la realidad, por ejemplo venezolana, sus referencias históricas, su conexión con República Dominicana. Luego un lenguaje común, lenguaje Caribe, que hace de la historia algo cercano, conocido, parecido.

El retrato que hace de Trujillo, siempre es el mismo que se ofrece en otras propuestas literarias y cinematográficas, ni siquiera provoca ahondar en el asco que produce la imagen de Trujillo en todas sus formas. No pienso en esta novela como algo indispensable para comprender la realidad de nada, creo que es un grato viaje para despegarse del suelo, en el que nos atamos por miedo a aceptar la realidad. ¡Qué… que es eso!, dele la respuesta que quiera. La Maravillosa vida breve de Óscar Wao, está marcada por el amor, amor invisible, que se le iba en las nalgas, en la cara o en la idea de una mujer en sus brazos. Una cosa frustrante recorre toda la novela, un destino, que no está demás decir: marcado por los signos de lo esotérico dominicano. Además del hecho de que el cañaveral funciona como la imagen que indica el sitio en el que acaban todos los sueños, el del amor, en especial. Cuando me topé con la imagen de los cañaverales, pensé: claro, la caña de azúcar arraigó muy bien en esos suelos (todo el cordón de islas del Caribe) porque siendo de raíces pequeñas, no tenía encima de ellas el peso inmenso de un árbol frutal, sino la sustancia contradictoria del azúcar avinagrada con el sudor y el dolor de los esclavos. Una especie pequeña, acondicionada para soportar los huracanes, naturales y los creados por las manos intolerantes de los hombres en su ansia por detentar el poder, hasta que se les sequen los huesos.

La gente en el Caribe es como la caña, con alegría implícita, que es el jugo de la caña, con el poco arraigo a una tierra de explotación, cosa que permite arraigar rápido en otros suelos. Escuchan como suena: “arraigar rápido en otros suelos.” Así fue la caña de azúcar, así somos nosotros. No discuto cuando la gente, evadiendo responsabilidades patrioteras, abandona el país, creo que siempre podemos arraigar en otras tierras. Somos de hecho hijos de la caña de azúcar, trasplantada y traída en pequeños gajos y arraigada a suelos más generosos.

La vida de Óscar Wao, sin pensar si fue maravillosa, si fue vida, si fue breve o si fue de él, es la vida de su particular cañaveral, en el que también entró su madre –que aun no lo era-, asumiendo represalias por defender su particular amor. Sus pasos se sienten cuando Wao entra al cañaveral. Otras imágenes se topan para recordarnos que un inconsciente familiar, familiar a la América Latina, nos advierte un destino, que se va representando en la fuerza de la Mangosta, en el canto de la nada o en el hombre sin rostro que los persigue generacionalmente, advirtiéndoles, recordándonos nuestro desenlace final.


Esta novela, escrita con la particularidad de un aparato crítico que orienta al lector, nota al pie de página que no deja de ser parte de la novela, que no es una aclaratoria de los editores, sino que es un mapa exacto para recorrer el contexto en el que se mueven los personajes, ofrece además, en esas notas, la sensación de dos novelas en una, donde la alegría, el amor, el sueño y las circunstancias diarias de los personajes nos llevan de la mano a lo largo de las páginas, mientras la otra, los pie de página, nos muestras, llevando la palma de una mano gigante a nuestro cuello, y empujando duro hacia abajo: este es la realidad… sin evasivas.


Frases que rescaté:

“Es lo que la abuela dice: Toda serpiente siempre piensa que está mordiendo un ratón hasta el día que muerde una mangosta.”

“Pero si estos años me han enseñado algo es esto: nunca se puede escapar. Jamás. La única salida está por dentro.”

“Mi valiente Max, capaz de deslizarse entre dos guardafangos igual que una mentira entre los dientes de cualquiera.”

“El Tipo dominaba Santo Domingo como si fuera su Mordor privado; no sólo encerró al país bien lejos del resto del mundo y lo aisló detrás de la Cortina de Plátano…”

“¿Cuando ha sido humano este país, Abelard ?..”
Lydia: -“Somos relojes, Abelardo. Nada mas.” Para mi, que en nosotros el tiempo pasa…sólo pasa.

Abelard: - “…movió la cabeza. Somos más que eso. Somos maravillas, mi amor.” Y dice Abelard, que no, que además sentimos, vivimos, no somos un mecanismo, vibramos a placer…

lunes, 4 de julio de 2011

Juan Carlos Lechín W., Los intelectuales y la responsabilidad


En el diario Tal Cual de los días 2 y 3 de julio de 2011, apareció un artículo firmado por Juan Claudio Lechín W., representa su opinión sobre los intelectuales. El artículo está muy bueno porque no se centra en algún país en particular, sino que por el contrario esboza el talante que ha de tener el intelectual frente a su misión. Presenta también la variante de aquellos que apoyaron limpiamente a un movimiento que luego se presentó contrario a sus más dignas ideas, cual fue la reacción de estos intelectuales que se vieron traicionados y que a su vez traicionaron a su país apoyando a eso regímenes que se irguieron como monstruos ante la sociedad que terminaron aplastando.

Un par de minutos para leerlo.

Feliz 4 de Julio…

Mágico 5 de julio…

PD: “Feliz” y “Mágico”, significará lo que ustedes deseen.

viernes, 3 de junio de 2011

La República Alucinada


Definitivamente, y aunque la frase esté trillada: leer es un placer.

En este momento acabo de terminar el libro LA REPÚBLICA ALUCINADA. Este libro compilatorio de entrevistas en torno a la independencia y los Bicentenarios, realizadas a historiadores venezolanos muy queridos y a otros colombianos no conocidos por mi, pero en los que fue agradable encontrar puntos de encuentro, de desencuentro, y –lo más importante en una lectura- serios cuestionamientos a lo que hacemos a diario: repensar, a veces con mirada romántica, a veces con mirada trasnochada, otras tratando de estar con los pies en la tierra, aunque no tanto, la historia de nuestro continente, y sin tratar de abarcar tanto, hasta no cerrar nuestros propios capítulos, de nuestro país.

Ya el título se las trae. Pudo haberse llamado: LA REPÚBLICA SOÑADA, LA REPÚBLICA DESEADA, LA REPÚBLICA IMAGINADA, pero decidió llamarla LA REPÚBLICA ALUCINADA; esto es, evocando a una “sensación ilusoria”, una cosa “maravillosa”, un padecimiento, el resultado de una confusión mental –psíquica- que bloque a la persona que la imagina, que “alucina”, que desvaría, delira, con tal idea. LA REPÚBLICA ALUCINADA, no es Venezuela, es el continente, la idea de la Libertad y de Independencia la que se cuestionan en el marco de este Bicentenario. Además permite una mirada más fresca y moderna a lo que entendemos como “héroes”. Siempre acusamos la idea de que fueron hombres de carne y huesos, con sangre en las venas. Una perogrullada como esa, lamentablemente hay que repetirla. El asunto se nos vuelve más cuesta arriba cuando, en pleno siglo XXI, nos “despertamos” con la mala nueva de que esos “héroes” andan por allí, en las plazas que llevan sus nombres, en las avenidas que llevan sus nombres, en las escuelas o liceos que llevan sus nombres, en las sillas presidenciales de tipos que quieren hacerse de la fuerza de sus espíritus.

La serie de entrevistas que realizó Maye Primera ocupan todos los aspectos en los que los héroes desandan hoy, desde los estudios profesionales, el ámbito espiritual, el libro de texto, la educación primaria, la vida de a medio –real- de esos hombres que ante una coyuntura decidieron un camino, en el que muchos se quedaron, unos pocos con suerte, envejecieron malhumorados añorando sus glorias pasadas, otros quedaron para siempre en el olvido, y unos cuantos pasaron a formar parte de una tumba que “les pertenece” a todos, y que por un predecible suceso, ha sido privatizada por una pequeña corte, que expolia sus títulos, gerencia su imagen e invalida el uso que como representación colectiva debe tener el héroe.

En el libro se distribuyó muy bien las sensaciones que iban a ir irrigando en el lector. Un carrusel de emociones desde lo estrictamente informativo, lo parco, la clase magistral, hasta llegar al profesor Manuel Caballero, cuando el carrito de la montaña rusa comienza a hacer sus subidas, sus caídas, sus tirabuzones, Teodoro Petkoff, Michelle Ascencio de dan fuerza al carro, que parece no detenerse. El periodista colombiano Mauricio Vargas Linares me presentó una llanura a moderada velocidad que me permitió cuestionarme no en las cosas que no sé –que son muchas- sino en las cosas que dándolas por sabidas simplemente repito o repetimos, bien usado el plural, y con esto no ayudamos a que seamos distintos, mientras que cronos sigue su paso indetenible en la vida de los países y de la gente en particular. Mi sorpresa mayor fue la entrevista al profesor Germán Carrera Damas. Si tuviera que colocar un nombre a su entrevista, y sabiendo que caería en el abismo sin fondo la cursilería, en lugar de LIBEREN AL LIBERTADOR, la llamaría “TERNURA, POR ÉL”.

La exposición que el profesor Carrera Damas hace, ante la batería de preguntas de Maye Primera, simplemente me aguó el ojo, me sentí leyendo nuevamente las últimas páginas del Werther de Goethe, en la traducción de la editorial Salvat, N° 10n de su vieja colección popular.

Eso es todo.

PD: Maye Primera, LA REPÚBLICA ALUCINADA, Caracas, ALFA, 2010, pp. 154 agradables.

sábado, 21 de mayo de 2011

Gobernantes cubanos -con nuestra excepción- no podrán estar más de diez años en el poder... El cinismo de Raúl y Fidel


Sala, 21MAY2011

Las ideas van vagando en la mente, chocando como átomos, unas contra otras, en algún momento se golpean dos afines, no una sobre el jardín inexistente de nuestra ventana y el precio del dólar, sino un par de ideas afines. Llegaron dos, grandes como catedrales, que de seguro han sido abordadas, pero no por mí: La trampa de Raúl Castro de los diez (10) años en el gobierno, como tiempo máximo de gestión.

Cronológicamente, a ninguno de ellos, los “dirigentes” de Cuba, les ha de quedar, de vida, más de esos diez años que se han dado de plazo para gobernar como ñapa; una guarida de dinosaurios, que intenta con esa distracción enviar señales borrosas a la población, que se lean como que realmente están generando cambios, cuando todo seguirá exactamente igual. Pretender que “empezar a trabajar en el rejuvenecimiento de los puestos administrativos y partidistas del país”, sea un paso importante para Cuba, que no conoce de tales cambios, y que sus dirigentes, vencidos al fin por Cronos, con ello abren una válvula para evitar la explosión social, sigue siendo una trampa, triste y lamentable trampa, a la que ya están acostumbrados los comunistas caribeños.

La sombra del ejemplo chino está a la vista en el planteamiento de los Castro en el poder, la libertad que plantea no es la de elecciones libres y democráticas, sino la de comprometer a todos los “seguidores” a que tendrán, si mantienen el sistema, su cuota de poder en el futuro realmente inmediato de dos o tres generaciones. Pero sin la posibilidad de “la concentración de la propiedad”.

Se pasaron la vida desechando a las “generaciones de relevo”, mutilando liderazgos regionales, locales, incluso nacionales, con el único ánimo de monopolizar el poder, mantenerse en él y distribuirlo entre los ciegos adeptos, los pusilánimes románticos o los vividores de oficio que siempre se mimetizan para sobrevivir.

Raúl lo aclaró: “…se trata de una reactualización del modelo, pero de ninguna manera un cambio en el sistema socialista de la isla.” Están siendo derrotados por el tiempo, puestos como una reliquia de la miseria histórica y con todo y eso, aun planteando “cambios”, son incapaces de aceptar la gran estafa que ha significado el sistema socialista. Los manipuladores enarbolan el sistema de salud, el deporte, la “educación”, como grandes triunfos de ese gobierno cincuentenario. ¡Pero realmente son buenos en eso!, cuando pareciera que la isla se encontrara en una probeta, sus deportistas cuando más pueden escapan del país y la educación aunque llegando a todos, no da garantías de que lo que se enseñe, sea lo mejor, además del muy marcado sesgo ideológico, que –es cierto- está en todas las formas y propuestas educativas, pero en este caso muy particular, cómo conciliar la libertad con la opresión, el deseo de decidir de la mayoría con las tubas que no los dejan expresarse.

La triste propuesta lo único que parece avisar es que “los dirigentes” que ya han gobernado la isla por más de cincuenta (50) años, se preparar para esperar, en la tranquilidad del poder, a la muerte, pero garantizando que sus seguidores sigan manteniendo al pueblo cubano en la opresión en la que hoy se encuentran.

martes, 19 de abril de 2011

Huelga de los enfermeros venezolanos


Insisto por esta vía en la atención que debemos prestarle a los enfermeros. Sólo les dejo este editorial que algo alumbrará a los que no nos hemos asomado al tema y que sólo por desconocimiento no los apoyamos.

PD: basta con darle un click a la imagen y esta será perfectamente legible.

lunes, 18 de abril de 2011

Francisco de Vitoria



"La responsabilidad colectiva de la guerra obligará a los ciudadanos a elegir más cuidadosamente a sus representantes y a controlar democráticamente el ejercicio del poder con el fin de no lanzarse a la aventura de la guerra que puede provocar tan funestoas consecuencias." Francisco de Vitoria.

sábado, 8 de enero de 2011

La rebelión de los náufragos


“Convoco a las fuerzas políticas, económicas, institucionales y sociales, a los medios de comunicación y a todos los venezolanos, a unirse alrededor del encargado de la Presidencia de la República que designe el Congreso para superar este momento aciago…
Quiera Dios que quienes han creado este conflicto absurdo no tengan motivos para arrepentirse.”


Alocución del Presidente Carlos Andrés Pérez en cadena nacional (Mayo de 1993), en Mirtha Rivero. (2010). La rebelión de los náufragos. Caracas. ALFA.



En estos días he terminado de leer La rebelión de los náufragos. En la medida en que fui adentrándome en los capítulos que lo componen, fui también haciendo el ejercicio de ubicarme en ese momento, que viví con intensidad –por razones muy personales-. Tenía 24 años y era un “come candela”, era contestario, revoltoso, preocupado por la situación de mi país, no estaba obnubilado por la moda, ni por el disco o la canción del día, sino por cosas que incumben, tal vez, a los más adultos. Hoy –con diecisiete años adicionados- creo que esa ha de ser la aptitud de los jóvenes. No digo que sea un ejemplo a seguir, sino que, reafirmo que los jóvenes deben sentir a su país, sufrir ante lo que observan o creen que observan. Si no era un rehén de la moda, tal vez si lo era de la crisis política del país o de la política que sin mucho acierto lograba entender. Decir “era”, parece una declaración, parece una excusa o un mea culpa… sólo parece, porque esa aptitud no me abandona, aunque en ciertos días, siento una profunda ternura por el adolescente y el joven que fui.

Este libro de Mirtha Rivero llegó en el momento indicado para todas las partes involucradas. Jamás se podrá decir: “-fue una jalada monumental…”; o “rolo e´panegírico…”, nada de eso. No es complaciente con nadie, no deja bien parado a nadie, no tira la sardina para la braza de nadie. La mujer se lanzó una investigación limpia, sustentada, no sólo en entrevistas, sino en fuentes hemerográficas las más, y en fuentes primarias irrefutables, las menos.

Una de las situaciones que más me agradó de este libro, es el hecho de que frente al pasado inmediato, nos da la posibilidad de que nosotros mismos saquemos las cuentas, hagamos nuestro balance y miremos nuestro actual país y resolvamos nuestras calenteras pasadas y presentes.

Si me preguntaran con qué lecturas actuales combinar este libro, diría: El poder y el delirio de Enrique Krauze y La picardía del venezolano o el triunfo de Tío Conejo, de Axel Capriles.

Estas tres lecturas o nos sientan de culo o somos unos insensibles ante nuestra realidad como país.

jueves, 23 de diciembre de 2010

La derrota de una sociedad

"Sólo en un sitio puede ser derrotada una sociedad: ...en el pecho de cada hombre."
Rafael Cadenas

domingo, 28 de noviembre de 2010

Blooper en MERCOSUR o Entre franelas te veas...





La entrada de Venezuela al MERCOSUR ha sido una vez más evitada. Esta vez el argumento lo conocemos muy bien nosotros también. Se apresa y se le abre juicio a un venezolano porque decide, sin violar ninguna ley, ponerse una camisa y plantear su posición política al respecto del gobierno actual, que la gente insiste en llamar “revolución”. Yo no puedo tildarla de tal, insisto en que antes que llamarla así, de darle tal vuelo, de argumentar como si se estuviera condenándola con señalarla así, se debe observar que es simplemente un gobierno muy malo.

Si en una revolución, lo extraordinario se convierte en cotidiano, como decía Ernestito, lo cotidiano ha sido la depauperación, el deterioro del país en áreas más sensible (no las nombraré, Ud. las conoce), la falta de franqueza y la malversación en la dirección de los asuntos públicos. No podría decir que eso en los malos gobiernos anteriores halla sido “extraordinario” -con extraordinario no apunto a lo que nos sorprende gratamente-, por eso insisto en que no se le debe llamar revolución a este gobierno.

Al caso. El senado Alfredo Luis Jaeggli dio como argumento el que en Venezuela se: “apresan a personas solo por vestir camisetas con ideas contrarias a la ideología oficialista.” A mi me basta el argumento del senador, no es una cosa tan tonta como para dejarla pasar. Además de que el señor de la camisa resume alegremente lo que muchos venezolanos pensamos.

El poder judicial se da a cada rato unos “chinazos”, que con sólo revisar las actuaciones próximo-pasadas del mismo gobierno, terminaría por encarcelarlos a ellos mismos. Un ejemplo, frente a la franela en cuestión (que anexo) está la que expuso el mismo presidente en cadena nacional, y que le “regaló” su rey, Juan Carlos de Borbón. (que también anexo). ¿Cómo hacemos entonces? En esa camisa se le señala directamente, se reafirma la actitud del mismo rey en una reunión internacional en la que lo mandó a callarrrrrrr. "Joder...".

Quién nos lo diría, que desde la lejana y a la vez cercana Paraguay, un senador, levantara la voz a favor de un compatriota nuestro y que esa acción de nuestro compatriota "encamisado" sirviera, una vez más, como argumento para evitar el ingreso del país a MERCOSUR.

¿Curioso...no?

poseía 2006

La leche cuajada
en el seno aborígen
aún
crepita
en nuestro suelo.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Anotaciones

Se decia intelectual,
ensayaba sus cuartillas
al espejo.

& & &

Nunca traicionó
la libertad...
de su amo.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Anotaciones

Lo peor que le puede pasar
a un ecologista
es tener un éxito editorial

& & &

DES:
Policías sin manual,
imponen el orden...

& & &

Como el fiscal de tránsito que obvia al semáforo;
el peatón, el chofer, el semáforo,
obvian al fiscal.

& & &

"NO pase la raya amarilla",
era una señal de prevención,
ahora es una advertencia.

& & &

Estaba en la ciudad,
un tanto perdida,
buscaba refugio,
siguió las ambulancias.

& & &

Dijo: "-Vamos a preguntarle a Dios..."
y tecleó en la pantalla su duda.

& & &

Repartía informes a diestra
y siniestra:
de sus propias faltas.

& & &

Encapotado el cielo caraqueño,
se negó a llorar esa ciudad.

& & &

Apenas pedía unas gotas
miserables;
el cielo no creía en ella.

& & &

Fue abriéndose paso
a cornetazos...
en su triste velocidad.

& & &

Le gustaba de noche...
porque no veía nada.

& & &

Veintisiete veces lo intentó,
lloró cuando fue derrotada.

& & &

Tres veces fue y vino,
en el tránsito, se embriagó

& & &

¡Ecologistas!, no escriban...
no sea que triunfen.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Nuestros intelectuales



Orfandad intelectual o huérfanos de Intelectuales. No es lo mismo, ¡claro!

Puede que llevemos el estigma de tales carencias. Puede que la figura y el alcance del mensaje de Cabrujas, lanzado a través del teatro, la prensa y la televisión, tres medios de comunicación ineludibles para todos los estratos sociales, sea nuestro sino. Esta situación se me parece a la propaganda de una afeitadora X, que tiene ahora tres hojillas y al final una barrita, que no sirve para nada, pero que venden como una maravilla para lubricar la piel, para luego de afeitar. Es decir, quien se escapaba del teatro, no lo hacia de las otras dos, o quien no leía prensa ni iba al teatro, se conseguía con el discurso de Cabrujas encriptado en esa invención latinoamericana, la telenovela, más aún quien no veía las telenovelas, se lo topaba en los programas de opinión, en donde directamente lanzaba su mensaje.

Es que Cabrujas era mediático hasta los extremos. Tal vez por eso, su recuerdo, opaque al resto, puede ser. Pensemos: un pupilo de Cabrujas como Héctor Manrique; formado a su sombra en el teatro, la crítica y la televisión, tiene que hacer un papelón como el de Willie Trononis en La mujer perfecta, para sobrevivir, porque no es Cabrujas, que RCTV le pagaba hasta por no hacer nada, sólo por ser de “ellos”. Héctor Manrique es buen director de teatro, cuando te lo consigues opinando sobre el país es lúcido en su exposición, (dirán otros) no es Cabrujas.

Y es que creo que no debemos engancharnos en la “cabrujería”, suena bien, ¡verdad!, porque perdemos de vista la forma de defender las ideas en esta nueva y peculiar faceta que nos ha tocado vivir. El peor homenaje que se le puede hacer a un intelectual, quien sea, es extrañar su lucidez y su discurso. Porque si lo extrañamos es porque ese pobre hombre, impenitente hablador no logró nada, sólo habló y habló paja como Ricky Martin cantan sus canciones, habló solo y sólo para que nosotros, sus “fans” tarareáramos sus discursos.

¿Son tan mediáticos nuestros intelectuales de hoy?, o mejor, son realmente intelectuales, nuestros “intelectuales” de hoy. Nuestro común amigo Edward E. Said, en su Representaciones del intelectual, nos dice que el intelectual de hoy no es el tipo que escribe y se hace vendible en su imagen, para congraciarse con los lectores, las editoriales y en último término, con los gobiernos, del cuño que sea. Frente a esa postura me miro el ombligo y pienso en los nuestros, en mi parcela más cercana y querida: la historia, y veo, leo y escucho que no son complacientes en lo que muestran, hablan y escriben. Manuel Caballero, por ejemplo, busca en cada declaración, en cada artículo publicado, darle en las rodillas al gigante de barro y cuando escribe –en el largo aliento- no es diferente, no es complaciente, su mensaje busca desnudar la realidad emperifollada, su defensa de la libertad, de la democracia, no deja dudas. Ese es y será el signo de este tiempo, el mensaje se recibe en primera persona desde la tele, la radio, la prensa y ¡uff!, internet. Basta que éste mensaje lograr ser captado, comprendido e interpretado por los lectores, y más, esperado y seguido.
Manuel Caballero es un intelectual de retos serios, desde su posición como investigador nunca fue benevolente con Rómulo Betancourt, no se imaginaba él, en la década de los ochenta o noventa, que sería el presidente de una fundación como la “Rómulo Betancourt”, y frente a lo que pudiera tomarse como una claudicación de sus ideas, aceptó el reto de ser el albacea de su legado. Me recuerda este caso al título de un libro sobre Teodoro Petkoff, “Sólo los estúpidos no cambian de opinión”, Caballero ha sabido crecer y no lo ha dejado de hacer, defendiendo siempre la democracia desde su trinchera. Elías Pino I., no es distinto, sus estudios y sus declaraciones diarias, su última entrevista (razón de estas notas), su postura ante los ataques a la libertad y la democracia –aunque suene rimbombante- han sido todo lo claras que uno espera de ellos. Y no son alaridos, para nada, son posiciones, ideas, reclamos; que aunque no parezca, hacen retroceder a la bestia. Recuerde que EQTC los llama eufemísticamente: “especialistas”.
María Elena González de Lucca para ingresar a la ANH se lanzó un discurso estrictamente académico, pero cuando habló al día siguiente con la prensa, habló de el mal uso de la figura e imagen de Simón Bolívar y de cómo ahora parecía más un militante del PSUV, además de la única posición que debe tener una Academia como la de Historia, en la actual circunstancia que vive el país, ella aclaró que: “Bajo ninguna circunstancia una academia debería ser una institución del Gobierno, en el pasado no lo ha sido y en esta coyuntura menos, es una institución académica y punto.”, valdría agregar: ¡cómo le quedó el ojo!
Mi querido Rafael Cadenas, en la misma onda de Caballero, jamás a querido ser un tipo mediático, ni representante de nada, ni de nadie, sólo –eso sí- de la palabra escrita, esa “afilada espada del pensamiento”, como lo dice Eduardo Liendo. Cuando el can buscó morder a la palabra, representada por la Fundación para la cultura urbana, Rafael Cadenas no se contentó con firmar un manifiesto apoyando el disgusto general por tal acto. Contra sus mismos sentimientos se puso al frente de una fundación –como presidente- para defender a la palabra y a la Fundación. Rafael Cadenas no es cualquier hombre reclamando o pidiendo una audiencia, es nuestro poeta más importante. Su voz, su presencia genera un impacto. No se si por eso o porque a los canes simplemente no les interesan los libros, retrocedieron y se fueron tras otros huesos, más desprotegidos y más carnosos.

No me imagino a estos venezolanos diciendo: “no vale, yo ya no opino, porque son las cinco y terminó mi faena por hoy, llámame mañana en horas de oficina…”, luego, colgando y diciendo: “qué se creen, que pueden joder a cualquier hora, no valse…”.

Yo percibo que el reino de las preocupaciones de estos intelectuales es éste mundo. No están pensando en vainas abstractas mientras el país se va al garete. Julién Benda lo planteaba así para distinguir a los estudiosos de los intelectuales. Los primeros son unos defensores de los microbios o de la niebla, los segundos, defienden al hombre que camina, son sensibles ante su propia libertad de acción de decisión y la de sus contemporáneos; mientras los primeros se enojan, denuncian y condenan, cuando descubren (en 2010) las violaciones de Cristóbal Colón a los indígenas, los segundos se enojan, denuncian y condenan las violaciones a la libertad de sus contemporáneos.
Esta posición no condena la revisión historiográfica, sino que la cerca, la hace cónsona con los tiempos. La primera posición representa el infantilismo de los estudiosos, la segunda, la madures de las ideas.

Vea, Said nos dice que: “Los auténticos intelectuales nunca lo son con más propiedad que cuando, movidos por una pasión metafísica y por desinteresados principios de justicia y verdad, denuncian la corrupción, defienden al débil, se oponen a una autoridad imperfecta u opresiva.”
En estas características están los nuestros, los de verdad, los que están en la acera opuesta al gobierno, desde los rasguños de gatito de Barrera, las reflexiones de Tulio Álvarez, las chiflas de Caballero, la denuncias de Pino Iturrieta. Ninguno es la sombra, ni sombra de Cabrujas, su estilo único murió con él. Parece que nos dejó mucha nostalgia. La gente hoy se repite, como invocación religiosa –que no comparto- “qué falta nos hace Cabrujas; qué diría Cabrujas; cómo estaría de arrecho Cabrujas…” y otras conjeturas más sobre este espectro querido con cabello encrespado y lentes culo e´ botella.

Me meteré, para dejar la lata, con otros opinadores de nuestra realidad, que siento, también se empeñan –sin querer, por cierto- en entrar en esa categoría de Said: Ramón Guillermo Aveledo, Cesar Miguel Rondón, Alberto Federico Ravell, estos dos últimos tienen un rasgo en común, son hijos de hombres que lucharon contra dictadores y nacieron en el exilio. Pero, si quiere una lista más grande: Germán Carrera Damas, la bella Rocío Sanmiguel, Miguel Enrique Otero (que aunque no es de mi agrado acepto que se la está jugando). Qué decir de Teodoro Petkoff, que no se cansa de ser un tábano.
La lucha de los que defienden la libertad en nuestro tiempo, es como la que, repitiendo a Mafalda, libran las pulgas contra las locomotoras: “ellas no pueden parar un tren, pero si llenar de ronchas al maquinista”.

Esta es mi posición, querido amigo. La signa, sí, la esperanza y la certeza, de que el tiempo histórico no es el mismo que el de los semáforos, los corredores de bolsas, ni las quincenas o los meses. El tiempo histórico no puede ser marcado por el reloj suizo convencional, sus muelles son más largos, sus horas y días también. A veces, para pesar de la mayoría, es imperceptible. Antes y después nos asalta, nos sorprende, y no nos permite decidir si seremos actores o no.

domingo, 31 de octubre de 2010

Libertad guiando al pueblo o cómo se metio si no tenía vela en ese entierro...


Está bien, concedamos que quienquiera puede intervenir una obra de arte clásica y a partir de ella mostrar otra “realidad”. Pero es que éste trabajo, de un artista venezolano, resulta especialmente tendencioso y se presta para unas cuantas lecturas que por acá se me ocurren.
Es una buena representación del de Eugène Delacroix, y a partir de ese original nuestro compatriota nos presenta su realidad, en una escena clásica nuestra. El Padre Madariaga con el Capitán General Emparán, cuando decidió, caprichosamente, que él tampoco los quería si no lo querían.
La Libertad no lleva una bandera en la mano derecha, que pudo haber sido venezolana, lleva en cambio la paloma de la paz. En este contexto, eso es lo que ofrece la “revolución”. Ella no lleva una carabina sino que arrastra la bandera, con la que está vestida, y cuya franja roja es la que más destaca.
No la sigue un niño o joven con pistolas en las manos, nada de eso. Por el contrario, cuando llega a nuestro trópico, se transfigura y nos presenta a un “descamisado”, quien parece empujar a Libertad. A partir de aquí el cuadro pareciera cambiar de nombre, para llamarse: “El Pueblo empujando a Libertad”. Ya no es un niño o joven, sino más bien, ¡sorpresa!, el comandante, que viene un tanto más lejos, levantando la mano derecha. Nada es perfecto. En serio. Un poquito de atención y se ve con claridad el rostro de EQTC dándole cuerpo al mural.

EQTC en Rusia

-¿Será que le regalo un chocolate...o una mermelada?
-Я надеюсь, что мне не отдают potesito компот!, Хватит, даже при взгляде на потолок!
-¡Parece que está ganado a la idea revolucionaria de probar nuestra mermelada de batata!
-Где мой сотрудник Медведев?, Как некрасиво!
-¿si es serio...vale?, nada como Fidellllllllllllll!, perdón...nadie!
-Все на продажу, что "Plantic", оставшихся от Чернобыльской нас ... Я сказал, что они скрывали маленькую дырочку, через которую выливают...
- A ver ayudante...traigame la mermelaaaadaaa.
-Я так и знал!

sábado, 25 de septiembre de 2010

Habana Eva


Tener la oportunidad no solo de criticar sino de disfrutar una película es todo un placer. A algunos de mis amigos les dio por criticar duramente a Habana Eva, diciendo que es una peliculita rosa y nada más; que si Eva es presentada o “vendida” con una “Doña Flor y sus dos maridos”; llegar hasta allí en lo que ofrece esta buena película venezolana es quedarse en pañales, pareciera que cuando “descubrieron” la trama salieron corriendo del cine con el temor de que los pudieran cubanizar o vender una idea un tanto extraña de la “Isla de la Felicidad”, nada que ver, pero nada.

Mi amiga Carmen dice que la misma Fina Torres dijo que era una película de amor, lo hay como es natural, pues la propuesta busca enganchar a un público diverso y amplio, que con la propuesta pura y dura de denuncia política no lo lograría.

Hay una crítica seria a la forma en que los que huyeron de la Revolución desde 1960, se preparan para el momento post-Fidel, revisando el estado de la infraestructura de sus propiedades, hoy convertidas en viviendas multifamiliares, talleres, fábricas, restaurantes, etc. Dependiendo del informe que les haga “el fotógrafo” ellos deciden en una oficina en Caracas o Miami, si servirá para rehabilitarla o en su lugar colarán un Centro Comercial o Mall, como les dicen ahora.

Pero no se queda allí, Eva es una diseñadora, trabaja en una fábrica de vestidos de novias, donde los hacen sin gracia –como la Revolución- igualitos todos –en serie-, respondiendo a las ordenes que de “arriba” manan o emanan, al gusto del cliente. Ella tiene otra visión más moderna, cosa inevitable, no sólo en la moda sino del mundo. Pero en esa fábrica del Estado no lo puede hacer. Su elaboración responde a unas directrices inevitables. Su novio es en sus labios: “-un buen arquitecto…”, que no termina de armar un cuartico en el que ellos puedan vivir juntos. Ella está desesperada. Vista la cosa, el personaje de Juan Carlos García es accesorio en la trama, porque, incluso la amiga, asomo de jinetera es Abogada. La película denuncia mitos que nos han vendido a los latinoamericanos, en cuanto a “los éxitos” de la educación en la isla. ¿Cómo explicar estas cosas sin una trama amorosa de por medio? El cierra es un canto lamentable. La tradición las “invita” a un paseo en convertible por un malecón solo de gente y vehículos y ella saludando sin que nadie le responda el saludo.